Saturday, May 26, 2007

In Memoriam.

¿Qué habrá sido de José Larralde, el poeta de los gauchos y de La Pampa?

Hoy he encontrado la paz para el alma en una de sus poesías :

SÓLO LOS HOMBRES BUENOS

Sólo los hombres buenos viven todo un día.
Nacen por la mañana, serenos ante el sol que se levanta;
erguidos desde el alma,
con los pies más abajo que los zapatos;
con la cara tranquila;
con la mente educada a pensar qué es el camino;
qué silencio es mejor; ¿cuál es el grito?;
¿cuándo decir no quiero?;
¿cuándo aceptar lo inaudito?.
Por qué llorar de risa y reír en un llanto, ¿por qué?.

Sólo los hombres buenos viven todo un día.

Sólo los hombres buenos aguardan un instante;
escuchan la verdad del que está enfrente,
comparan su verdad con las verdades
de cada humanidad que hace que exista.

Sólo los hombres buenos
tienen prisa en señalar el rumbo a la vertiente,
para que cada sed sea apagada
con el agua de todos los bautismos.

Sólo los hombres buenos
ponen su fe encima de las piedras,
para que el mundo vea y sepa
que la fe siempre es cúspide
y puente en los abismos.

Sólo los hombres buenos ignoran que lo son,
cantan cuando el silencio aturde en el cerebro

y cuando en primavera revienta el corazón de la semilla,
y el sonido culto de las flores y el polen
lanza su dulzor de vida,
sólo los hombres buenos en silencio
ponen en cada flor una sonrisa.

Sólo el hombre que es bueno se desvela
por ser mejor que él mismo cada día
sin comparar lo bueno de los otros
ni permitirse el lujo de ser guía.

Sólo los hombres buenos son buenos hombres.

El pan del hombre bueno es diferente
por ser igual al pan del que lo niega,
aunque el pan generoso oferente
no sepa quién lo escupe y quién lo riega.

Si pudiera encontrarte en el camino
y preguntarte simplemente ¿cómo te va?, ¿sos feliz?.
Si pudiera ver tu rostro tal cual fuera,
sin el tonto ocultamiento
que los hombres ofrecemos como alivio
a quien por nosotros se desvelan.

Si pudiera seguir tu paso por la senda del tiempo,
alentando tu marcha, vigilando tu anhelo,
recogiendo de a uno los minutos de vida
que sin darte cuenta quedarán detrás tuyo
como flores herméticas,
perfumando otro mundo.

Si pudiera decirle al eterno futuro en una tarjetita:
Recomiendote a mi hijo,
no lo trates muy duro.
No le regales nada
pero dale el apuro
de ser un hombre bueno,
de ser noble y seguro.
Si puedes darle ingenio, que sea claro, no oscuro,
prefiero que sea esclavo antes que sea verdugo.

Y una sola palabra al final de su curso.
Dios en todas las horas de su vida y su mundo,
y por Dios te lo ruego, no lo trates muy duro.



2 Comments:

Blogger Irene said...

Precioso =)

¡Un abrazo muy fuerte, Teresa!

4:04 PM  
Blogger Susana said...

Larralde, Cafrune, Facundo Cabral...que buenos cantantes (ya no hay de éstos). A lo mejor si que los hay y no los conozco.¡¡Que alguien me los presente!!

1:38 PM  

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