Saturday, December 29, 2007

¡Cuanto tiempo!

Si,¡ cuanto tiempo desde el último post! Pero ahora que mi co-blogger Caterina anda missing y que yo necesitaría multiplicarme por tres sólo para mantener mis asuntos al día, eso de llevar el blog de una forma constante se ha vuelto casi imposible. Sólo hay tiempo para echar un rápido vistazo a las noticias más importantes y volver "al tajo".

Pero hoy he leído este artículo de Arturo Perez Reverte, que no puedo dejar de divulgar, en la pequeña medida en que este blog pueda contribuir a ello puesto que casi no le quedan lectores

¡A disfrutar con "PERMITIDME TUTEAROS, IMBÉCILES"!


Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.

Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.


Arturo Pérez-Reverte



XLSemanal@2005

3 Comments:

Blogger Caterina said...

Que bien dicho! A ver si alguien hace algo al respecto, verdad?

Bss desde el frio Nueva York,
(tu bloggera missing in action)

6:42 PM  
Blogger Susana said...

Un poco apocalíptico ¿no?

3:25 PM  
Anonymous Celia said...

Con Perez Reverte me pasa una cosa. A veces me gusta, me cae bien y eso, y otras veces no le aguanto. En esta ocasión me ha encantado!!! Muy bien dicho. Tenemos un sistema educativo de pacotilla, quizás el que nos merecemos por dejar que cualquiera (nótese desprecio en este cualquiera) nos gobierne (y esto no quisiera que se viera como algo dirigido o personalizado, lo hago extensible -como bien lo hace él mismo- a todos y cada uno de los que han ido pasando por el gobierno desde hace unas cuantas legislaturas, responsables todos y cada uno).
Han pasado poco más de 10 años desde mi época de colegio y noto una diferencia tremenda. Cuando me enfrento a alumnos universitarios de segundo año en carrera de ciencias que no saben hacer una simple regla de tres me pongo mala, me hierve la sangre, me enfado y les digo que aquí se viene aprendidos de los asuntos de bachillerato, que se viene a hacer ciencia; cuando veo que un alumno de cuarto tiene que leer algo dos veces para que lo entienda quiero pensar que estaba distraído la primera vez que lo leyó, pero lo cierto es que me autoengaño porque lo de la comprensión de la lectura de primaria aun no lo tienen consolidado; cuando para corregir un trabajo haces un esfuerzo tremendo porque está tan mal explicado que parece un niño de parvularios balbuceando y etc etc etc… podría poner muchos más ejemplos…
Con respecto ya al final del artículo solo comentar que lo que dice la ministra Cabrera, “el sistema educativo es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad” es bien cierto (léase con cierto tono irónico, por supuesto), ya que los retos de la gente de nuestra sociedad son el mínimo esfuerzo y el no quiero aprender solo aprobar y si es por la mínima pues mejor, diversión y la juerga, el trabajo y dinero fácil, el mínimo esfuerzo etc etc… La igualdad debe ser para esforzarnos en ser iguales, igualmente mejores, y no bajar el listón y no estimular a la gente para que otros no se sientan ofendidos. Soy de las que piensa que la democratización está muy bien, pero nunca la democratización por lo bajo, es decir todos iguales sí, pero esfuérzate en serlo, digo yo! Y eso de que los alumnos pasen de curso con 4 asignaturas me parece un disparate, pero claro, así ”no se le separa de su grupo, no tienen traumas por repetir, no se crean diferencias”, es cierto, sólo se crean tontitos. En mi época no había tanta gente traumatizada, estaban los lentos, los pobrecitos que no daban más de si, lo más listos etc… cada uno sabíamos nuestro lugar y punto.
Lo que he comentado con respecto a que el nivel de los universitarios españoles ha disminuido muy mucho en estos últimos años no es tan solo una apreciación personal, sino que como yo lo hemos notado el 90 y pico por ciento de la gente que nos enfrentamos con universitarios, que en teoría estudian una carrera con ganas y en mi caso más aun una de ciencias como Biología, que no brilla tampoco por una salida profesional muy boyante que digamos…
(obviamente estoy generalizando, que de todo hay… pero es que me pongo mala cuando pienso en según que cosas)
Un saludo

10:01 AM  

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